Una cocina clásica en blanco perlado exhala elegancia y sofisticación. Las superficies impecables reflejan la luz natural, creando un ambiente claro y acogedor. La encimera de Corian destaca como pieza central, con sus líneas suaves y continuas. La parte inferior de la encimera está iluminada, aportando un toque moderno y realzando la textura del material.
El zócalo también está iluminado, añadiendo un brillo sutil al suelo y creando una atmósfera acogedora durante la noche. El fregadero, tallado directamente en el Corian, mantiene una estética limpia y minimalista, eliminando cualquier interrupción visual.
Los electrodomésticos empotrados completan el diseño, garantizando que la cocina mantenga sus líneas limpias y organizadas. Cada detalle ha sido cuidadosamente planificado para combinar funcionalidad y belleza, resultando en un espacio que es a la vez práctico y estéticamente agradable.
Fotos: @estudio.tau
Lucido Lacca Perla